Oracion de Fe!

 

    Esta Escrito en Mateo 21, diciendo, Respondiendo Jesús, les dijo:  De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no solo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis; Quítate y échate en el mar, será hecho, Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

 

    ¡Así que la Fe es por el oír!  ¿Como oramos?  Esta escrito en Romanos 8:26, diciendo, “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues que hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.”  ¡Esta oración se le fue dado a Daniel por Nuestro Señor Dios para que la gente de estos días pudieran regresar a Dios!  ¡No puedes recibir, si no crees!  ¡El Señor escuchara esta oración de todo aquel que ore, creyendo en lo que dice!

 

    "¡Señor, Escucha Mi Oración!”  Y ore al Señor mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios Grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos; hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impiamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas.  No hemos obedecido a tus siervos los profetas, que en tu nombre hablaron a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo de la tierra.  Tuya es, Señor, la justicia, y nuestra la confusión de rostro, como en el día de hoy lleva todo hombre de Juda, los moradores de Jerusalén, y todo Israel, los de cerca y los de lejos, en todas las tierras adonde los has echado a causa de su rebelión con que se rebelaron contra Ti.  O Señor, nuestra es la confusión de rostro, de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres; porque contra ti pecamos.  Del Señor Nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra el nos hemos rebelado.  Y no obedecimos a la voz del Señor Nuestro Dios, para andar en sus leyes que el puso delante de nosotros por medio de sus siervos los profetas.  Todo Israel traspaso tu ley apartándose para no obedecer tu voz; por lo cual ha caído sobre nosotros la maldición y el juramentó que esta escrito en la ley de Moisés, siervo de Dios; porque contra el pecamos.  Y el ha cumplido la palabra que hablo contra nosotros y contra nuestros jefes que nos gobernaron, trayendo sobre nosotros tan grande mal; pues nunca fue hecho debajo del cielo nada semejante a lo que se ha hecho contra Jerusalén.  Conforme esta escrito en la ley de Moisés, todo este mal vino sobre nosotros; y no hemos implorado el favor del Señor Nuestro Dios, para convertirnos de nuestras maldades y entender tu verdad.  Por tanto, El Señor velo sobre el mal y lo trajo sobre nosotros; porque justo es el Señor Nuestro Dios en todas sus obras que ha hecho, porque no obedecimos a su voz.  Ahora  pues Señor Dios Nuestro, que sacaste tu pueblo de la tierra de Egipto con mano poderosa, y te hiciste renombre cual lo tienes hoy; hemos pecado, hemos hecho impiamente.  O Señor, conforme a todos Tus actos de justicia, apártese ahora Tu ira y Tu furor de sobre Tu ciudad Jerusalén, Tu santo monte; porque a causa de nuestros pecados, y por la maldad de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo son el oprobio de todos en derredor nuestro.  Ahora pues, Dios Nuestro, oye la oración de Tu siervo, y sus ruegos; y haz que Tu rostro resplandezca sobre Tu santuario asolado, por amor del Señor.  Inclina, O Dios mió, Tu oído, y oye; abre Tus ojos, y mira nuestras desolaciones, y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias.  Oye, Señor; O Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mió; porque Tu nombre es invocado sobre Tu ciudad y sobre Tu pueblo.  ¡Amen!